“¿Cómo has estado en el seminario?” Esta frase es la más común que me he estado preguntado recientamente. Este verano, empecé a estudiar en un seminario bautista. Muchos de ustedes ya saben cómo Dios me ha llamado a misión en México. Sí!! Ese es mi sueño: trabajar en campo de misión para la salvación de los mexicanos, aquí en el país que yo amo más que todo. Tal vez algunos piensan cómo puedo ser feliz estando muy lejos de mi país natal, de mi familia y mis amigos, y sin saber cuándo puedo volverles a ver… Bueno, yo soy muy feliz y contenta porque encontré el propósito de mi vida (por fin!), pero también es verdad que he extrañado mucho a mi familia, pues estoy sin verlos desde hace 2 años y casi 10 meses.
Regresando la tema principal, mi semestre comenzó la última semana de agosto con 7 hombres y 11 mujeres, además ¡3 bebecitos! El desafío más grande ha sido el idioma: español!! Puedo entender casi a todos en conversación con los amigos, pero las clases son diferentes y mucho más difícil. Puedo escribir en español sobre la Biblia, aunque es algo muy básico. También me dí cuenta que he estado sufriendo mucho por mis tareas, especialmente leo más libros de lo que pensé. Oren por mi, por favor, por mi estudio para que entienda bien y mi nivel de español mejore. La foto que puse abajo, es el grupo de nuevo ingreso, y ¿por qué vestiamos así? Tuvimos una bienvenida (somos los novatos… “bebés”) y usamos baberos…

Antes de entrar el seminario, oraba mucho para que Dios me ayudara tener tiempo de devocional cada día aunque mi vida sería muy ocupada. Bueno, si he leído la Biblia y he orado… pero es verdad que he tenido el tiempo muy apretado y a veces con muchas interupciones. Aunque he estudiado la Biblia y tengo privilegio de escuchar una predicación cada día, no es un tiempo con Dios personal. Oren por mi para que pueda estar quieta y tranquila ante Dios y que Él me alimente.
Otras peticiones son: por mi situación económica. Mi iglesia me ha apoyado muy generosamente para mi colegiatura, estoy muy agradecida, pero aún hay otros gastos qué cubir (necesidades como mis alimentos o para mis libros). Creo con todo mi corazón que Dios me va a proveer todo lo que necesito!!
Oren también por mi salud, el seminario está más al norte de México D.F. y hace más frío. (Ya estoy usando tres cobijas y un edredón… ¡y apenas es octubre!). Por favor, oren por mi que no me enferme.
Muchas gracias por su oración muy fiel y su apoyo. Me gustaría concluir mi carta con una foto con mi compañera de cuarto.
Que Dios les bendiga mucho!!